Descubrimos cómo la naturaleza puede convertirse en una fuente de colores mediante una experiencia artística con pigmentos naturales previamente preparados.
Las niñas y los niños exploran diferentes tonalidades y utilizan los pigmentos para crear sus propias pinturas, relacionando los colores con plantas y otros elementos de su entorno.
Reconocer que algunos elementos de la naturaleza contienen pigmentos que pueden utilizarse para crear diferentes colores.
Estimula la creatividad y la curiosidad por la naturaleza, fortaleciendo la valoración de los recursos naturales a través del arte.